LA MATRAKATEATRO/ECO TEATRO UNAM

Inicia temporada ECO, un unipersonal que cuestiona la existencia

de las voces públicas femeninas

 

 

● Patricia Loranca hila los mitos griegos con la historia de su madre y su abuela, historias que se replican aún en nuestros días

● El sistema patriarcal y la opresión a las mujeres serán expuestos en el escenario

● Se presenta del 29 de abril al 22 de mayo en el Teatro Santa Catarina, Coyoacán

La historia de las mujeres, de su voz apagada y su escaso poder, es producto de un sistema patriarcal que se ha repetido –y se sigue repitiendo– a lo largo de la humanidad, el cual necesita ser cambiado, como lo plantea en el escenario Patricia Loranca con su unipersonal ECO, que iniciará temporada el próximo viernes 29 de abril, en el Teatro Santa Catarina.

 

“La obra abre preguntándome sobre qué es existir y si siendo mujer he existido desde que nací. Empiezo a preguntarme si existir es hablar, opinar, caminar por las calles y cómo ser mujer me ha impedido el simple hecho de caminar libremente por las calles, de hablar, de opinar, de expresarme. Y a partir de ello hago todo un viaje de las mujeres de mi familia y también incluyo asuntos políticos”.

 

ECO no solo es el sonido de su madre y de su abuela, sino que va más allá, pues Patricia explica que se dio cuenta de que esas problemáticas que parecían propias de su familia eran producto del sistema patriarcal que ha oprimido las voces de las mujeres y no permite su desarrollo humano que conlleva a una serie de frustraciones y problemáticas femeninas, como la depresión, que fue lo que observó en su familia.

 

Proceso creativo

 

Patricia Loranca relata que fue en 2019 cuando leyó el libro Mujeres y poder, de Mary Beard, en la cual se aborda: qué es el poder, cómo lo entendemos, por qué las mujeres no hemos accedido a él a lo largo de la historia y si realmente queremos acceder a él; también trata sobre la voz y el poder de ésta y cuestiona dónde ha estado la voz de las mujeres a lo largo de la historia de la humanidad.

 

“Leer ese libro me desató muchas preguntas, Mary Beard es inglesa, pero empecé a cuestionarme esto que ella menciona aquí en México y a preguntarme dónde ha estado la voz de las mujeres en este país a lo largo de la historia. A partir de ello comencé a generar este proyecto para el FONCA”.

 

Al conseguir la beca, Patricia inició una investigación que la llevó a leer a autoras que también escribieron sobre la voz, el poder, el ser mujer y gobernar o acceder a los estratos de poder, fue entonces cuando se dio cuenta de que para hablar de la macro-historia o del ser mujer, tenía que hablar de su propia travesía sobre ello.

 

“Eso me llevó a investigar sobre las mujeres de mi familia para poder entender de dónde venía yo y qué estaba entendiendo por la importancia de mi voz a partir de las propias mujeres de mi familia. Esa investigación también me hizo darme cuenta que las historias que yo leía en otros lugares, en otros tiempos bastantes diferentes, se seguían repitiendo”.

 

Patricia se remontó a la mitología griega, en donde los personajes de Eco, Circe y Casandra, le parecieron arquetipos que se repetían en las mujeres de su propia familia y en sí misma; entonces decidió unir dichas historias en el escenario para contarlas como si fueran esos mitos, de tal manera que habla de la historia de su abuela entrelazada con el mito de Eco, la ninfa de los bosques; o el de su madre con el mito de Casandra, la profeta, y se cuestiona sobre por qué estas historias se siguen replicando.

 

La creadora, quien además de escribir el texto, es la única actriz y productora general de la obra, utilizó las palabras de otras autoras como Marcela Lagarde y Rosario Castellanos, con esta última para cuestionarse de nuevo qué es ser mujer en este país, quiénes han tomado las decisiones políticas, “y si se nos ha tomado en cuenta, preguntado o qué significa que no seamos parte de esas decisiones”.

 

Expuso que el diseño y la concepción de la dirección en general y el espacio escénico es como un estudio de su propio cuerpo y mente, un lugar para ella, otro que funge como la casa de su madre y uno más como el hogar de su abuela.

 

La encargada de la dirección, o más bien de dar guía y forma a la puesta en escena fue Micaela Gramajo, ya que como señala Patricia, Micaela la estuvo acompañando para encontrar la manera de contar esto y con ella aprendió una nueva manera de trabajar cambiando las formas de poder del teatro y desde un lugar empático en donde en todo momento estuvo presente la mediación y la conciliación para encontrar un punto medio.

 

Forman parte del equipo creativo Jimena Eme Vázquez, quien funge como asesora en texto; el diseño escénico es de Natalia Sedano, y el sonoro de Dulce Mariel; mientras que en la asistencia de escenografía, iluminación y vestuario participa Andrea Montoya y la productora ejecutiva es Joana Núñez.

 

Acortar las distancias

 

Patricia Loranca considera que contar esta historia ayudará a quienes la presencien a mirar la problemática desde otra perspectiva, porque al vivir una normalidad llena de estos temas es difícil observar a la distancia lo que está pasando y justo el teatro permite acortar esa distancia.

 

“Es una obra que habla de mujeres, con autoras femeninas, con historias de mujeres, el objetivo principal siempre ha sido dirigirme a las mujeres para seguirnos cuestionando y seguir intentando entender de dónde venimos o por qué vivimos las violencias que vivimos; pero esto no excluye a los hombres, de ninguna manera”.

 

Patricia recuerda que en otras temporadas los hombres que han ido a verla se han acercado a ella para decirle que nunca habían visto la problemática de esa forma y reconocieron en ECO a sus propias madres o las historias de sus propias abuelas o de sus tías y eso les permite reconocerse como parte de la problemática y pensar en cómo modificar ello para entonces ser parte de la solución.

 

La obra estará en el Teatro Santa Catarina del 29 de abril al 22 de mayo de 2022, con funciones los jueves y viernes a las 20 horas, los sábados a las 19 horas y los domingos a las 18 horas, aunque por días feriados se suspenderán funciones el 1, 5 y 15 de mayo.

 

Los boletos tienen un costo de 150 pesos con descuento de 50% a alumnos, maestros, exalumnos de la UNAM e INAPAM, salvo los Jueves de Teatro UNAM, por 30 pesos. Se pueden adquirir en la taquilla del teatro (Jardín Santa Catarina 10, Coyoacán), abierta dos horas antes de cada función. El aforo es de 40 personas. Para más información consulta www.teatrounam.com.mx y redes sociales @TeatroUNAM, en las cuales los invitamos a usar el hashtag #EscenaFeminista

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